Segunda Mesa Redonda de Marca Personal

Segunda Mesa Redonda Marca Personal Ylse Roa

En un entorno cada vez más cambiante, globalizado e hiperconectado, la marca personal y su gestión estratégica adquiere mayor relevancia. Todos dejamos un rastro, una huella, desde el mismo momento en que nacemos y comenzamos a interactuar con otras personas.

Lo que nos hace únicos, nos diferencia del resto.

Toca a cada uno de nosotros descubrir nuestras habilidades, pasiones y competencias. Saber quienes somos, qué sabemos hacer, qué podemos aportar para dar soluciones a las ingentes necesidades de nuestro entorno. Solo así podremos ser conocidos, reconocidos y seleccionados como la mejor opción de entre nuestros competidores, haciendo honor a nuestros valores. Pues ellos son el faro que nos guía en nuestra vida personal y profesional.

En días recientes, tuve el privilegio de participar en la II Mesa Redonda de Marca Personal, organizada y conducida magistralmente desde Estados Unidos por Juan Carlos Giraldo, para Podcast and Business. Fue realmente un placer compartir puntos de vista, junto a dos destacadas exponentes de la materia, como son Mar Castro y Elena Valor; haciendo posible establecer sinergias y vivir el compañerismo entre países hermanos: España, Perú y Venezuela.

En este episodio, podrás disfrutar de una conversación amena en la que hablamos sobre marca personal, su internacionalización, coherencia, forma de abordarla, descubrir si ¿sirve solo para buscar trabajo?, la parte humana, idiomas, netiqueta y tendencias en su enseñanza.

Espero que te guste, te sea útil y te animes a gestionar estratégicamente tu marca personal.

Episodio 101 II Mesa Redonda de Marca Personal

Foto: Ylse Roa

 

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Publicado en Marca Personal

Tus valores marcan e impactan

Hoy es un día para agradecer los regalos que encontramos esparcidos en cada punto del camino. ¿Sabes por qué? ¡Es que escribir en este blog es uno de ellos! Luego de conversar largamente con algunos amigos, sobre mis próximos planes en temas de emprendimiento personal, les compartí mi deseo de iniciar la publicación de algunas reflexiones sobre asuntos relacionados con mis grandes pasiones: liderazgo, marca personal, personal branding, redes sociales y marketing digital, entre otras. Así que, aquí me tienes dando los primeros pasos. Deseo que tú que me regalas parte de tu valioso tiempo al leer estas líneas, puedas acompañarme si te resulta interesante y juntos podamos renovar nuestros deseos de aprender y crecer juntos.

Me gustaría empezar esta andadura hablando sobre los valores y como el tenerlos presentes en nuestra vida diaria, hace de nosotros seres con verdadera marca personal. No voy a tratar en profundidad lo que este último concepto significa, pues sobre marca personal y su gestión, basta con leer los valiosos aportes que han escrito los estudiosos de esta materia, en el mundo de habla hispana, de los cuales soy seguidora y aprendo día a día. Te doy entonces mi opinión: la marca personal que todos tenemos, es la huella que vamos dejando a nuestro paso, con la cual impactamos a nuestro entorno, por la manera en que somos y actuamos; y por lo que hacemos de una manera única.

Esta marca se gestiona, por lo que podemos decidir de qué manera queremos ser recordados, cómo diferenciarnos y ofrecer una propuesta de valor sólida, que nos permita lograr nuestros objetivos. Esto implica un proceso de crecimiento personal, lleno de mucha introspección y también de la mirada generosa y soporte de quienes nos conocen; supone pensar cuáles son los valores que nos mueven e impulsan a la acción. ¿Has meditado sobre cuáles son los tuyos? ¿Cuáles consideras más importantes? Porque soy de las personas que piensan que es vital cultivar desde pequeños la solidaridad, gratitud, humildad, honestidad, responsabilidad, autenticidad y respeto.

Ser solidarios sin que nos sea pedido y sin esperar algo a cambio. Sintiendo que aliviamos la necesidad de quien viene a nuestro encuentro. Estar abiertos también a ser receptores de todo lo bueno que nos merecemos y a aceptar las dificultades. Teniendo en mente el agradecer por la posibilidad de ofrecer, desde cosas materiales con un valor de uso, hasta aquéllas que no tienen precio (una sonrisa, un cálido abrazo, una mirada, un apretón de manos y un largo etcétera).

Cuántas veces al día te detienes a respirar conscientemente y a sentir que hay muchas cosas por las cuales dar las gracias: las buenas y las “malas”. Sabiendo distinguir que todo lo que nos sucede en la vida tiene un por qué y un para qué. Que lo que consideramos “malo”en un momento específico, es en realidad un maestro, que viene a dejarnos un aprendizaje. Que aprenderemos la lección, si y solo si, nos abrimos a la posibilidad de comprender que hay elementos en nuestra vida que podrían ser cambiados en aras de nuestro bienestar.

Cuando expresamos nuestros valores en nuestro quehacer, comienza el ciclo del crecimiento personal. Empiezas a ser consciente de que tus acciones tienen un impacto en la vida de otras personas. De allí la importancia de ser congruentes con lo que somos y hacemos; de ser capaces de mirarnos por dentro y poner claramente en una hoja nuestros valores y propósito de vida. De trabajar por conseguir nuestros objetivos y metas, estableciendo un plan de acción. Porque lo que logramos sirve también de motivación para quienes desean seguir nuestras huellas. Ser auténticos y valientes para ser y hacer la diferencia, en un mundo en el que abundan los estereotipos de éxito, fama, poder. Donde ser humildes, solidarios, honestos, respetuosos y empáticos, la mayoría de las veces pasa de largo.

Me gustaría resaltar que como personas que somos, afortunadamente conectamos con y desde las emociones. Cultivémoslas y gestionémoslas. Esta es la marca personal que si deja huella. Flaco favor nos haríamos si promovemos desde las redes sociales nuestra supuesta experticia en marca personal y personal branding, mientras nuestra actuación lo desdice. Por ejemplo: frecuentes errores ortográficos y de redacción, poco manejo del tema, ninguna interacción con los seguidores, falta de humildad y autenticidad, autopromoción aburrida y ninguna posibilidad de fomentar el conocimiento citando otras fuentes. Estos personajes tienen frecuente aparición también en el mundo “real” ó 1.0 .

Es decir, estaríamos desaprovechando el inmenso caudal de oportunidades que nos ofrece el internet y los distintos canales de comunicación, para producir valiosas conexiones, que pueden derivar en amistades, relaciones profesionales u oportunidades de negocios.

En conclusión, son nuestros valores y principios, los cimientos sobre los que se basa nuestra marca personal. Nuestras características y actuaciones personales y profesionales están influenciados por ellos. Fomentemos el autoconocimiento, para lograr gestionar adecuadamente nuestra marca personal. Definamos nuestro propósito de vida,  nuestros objetivos y metas, elaboremos un plan de acción, pongámonos en marcha. Establezcamos nuestro modelo de comunicación, coherente con lo que somos y hacemos. Redefinamos el rumbo si es necesario.

Quisiera terminar agradeciendo tu lectura y también a cada una de las personas que me han guiado en este trayecto y en cada emprendimiento. Cuyas marcas personales han nutrido y siguen alimentando mi sed de aprender, crecer, aportar y contribuir. Por su confianza en mi, por las oportunidades ofrecidas.

¡Te invito a que en todo momento des lo mejor de ti!

Recuerda que la vida siempre responde…

Un abrazo,

 

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¡Fiesta de colores nos regala la naturaleza!

 

Fotografía: Ylse Roa

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